“No perdáis, pues, vuestra confianza, porque la paciencia os es necesaria; para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa”
Hebreos 10:35-36
Decida en su corazón nunca abandonar el camino de la fe, decida perseverar, continuar y llegar a la meta.
Dios tiene para nosotros una gran recompensa, un premio muy grande si perseveramos en la fe y en el cumplimiento de su voluntad.
Para esto debemos velar y orar, estar atentos cuando quieran venir sobre nosotros pensamientos y sentimientos de desánimo para desenfocarnos.
Anímate y no dejemos de congregarnos, no dejemos de asistir a cada estrategia evangelizadora en la cual nos están formando (EBC, Discipulado, Un Día de Bendición... Si alguien no está relacionado con las anteriormente nombradas podemos dar información a través de a.uzcategui@visionccam.com o marbelis_158@visionccam.com) no se canse de orar, no permita que pensamientos de desgano lo lleven a abandonar la carrera de la fe.
Repita en voz alta esta declaración y la haga personal en lo posible: "Yo no soy de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma" (Hebreos 10:39)
En este año, tenga presente que la clave para tener la victoria en todos los asuntos, para crecer espiritualmente y recibir lo que Dios ha prometido, es "no desmayar y perseverar hasta el fin".