"Y hablaba el Señor con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo..." Éxodo 33:11
Dichoso el hombre o mujer que ha aprendido a hablar con Dios. El primer paso para una oración que satisface al Señor es aquella en la que no usamos palabras que no entendamos.
Pensemos que estamos conversando con Dios, hablemos como un niño habla con su padre, deseche la idea generalizada de que su oración tiene que estar saturada de palabras piadosas, extrañas, o tradicionales, utilice frases sencillas como las usa todos los días para comunicarse con las personas que le rodean.
Moisés tenía una hermosa relación con Dios al punto que hablaba "cara a cara" con Él, como un hombre habla a su amigo. La oración es una conversación simple y honesta; es el momento en el cual el ser humano abre su corazón y le cuenta a Dios todo lo que sucede.
Muchos preguntan: ¿Cómo hago para orar? El primer paso es hablar como lo haría con un amigo, en el idioma de todos los días, porque Dios nos escucha con atención y no nos responde por las lindas palabras que usemos sino por la actitud del corazón y nos da mucho más abundante de lo que pedimos. Confíe ¡Dios le responderá conforme a sus ilimitadas riquezas en gloria!
Proclama “Que mi relación con el Señor va en aumento día a día”