"orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;” Efesios 6:18
En muchas oportunidades nos decimos “Quisiera orar pero no tengo tiempo, Oro pero no lo suficiente...” Existe un consejo práctico sobre cómo orar en esta vida moderna y agitada en la cual nos toca ser protagonistas.
Ocupe todos los momentos libres que tenga para orar, es decir, momentos que de otra manera serían desperdiciados por ejemplo, mientras espera el autobus, al viajar, cuando esté sentado en la sala de espera del consultorio médico o el dentista; Son todas oportunidades extraordinarias para elevar su pensamiento en oración.
Jesús se refirió cuando nos motivó a orar sin cesar; aprovechar cada momento para elevar el pensamiento en oración, no sólo puede orar por sus necesidades sino también bendecir a otras personas, por ejemplo, al ver en la calle alguien necesitado, al enviar una carta, correo, al realizar una llamada telefónica, ore y bendiga a quien recibirá tales atenciones. Al hacer un trámite, bendiga a la persona con quién estará tratando,
Llene sus días y horas con oración, tendrá gran bendición, sentirá el fluir de la vida divina en todo su ser.
Comience hoy a practicarlo y verá la gloria de Dios en la vida de las personas por las que ha orado y en todos sus caminos.
Proclama: “Que mis oraciones bendigan a todos a mi alrededor”